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dimecres, 25 d’octubre de 2017

Antonio Vargas Rivas. 1917.


Hoy se celebra el centenario del nacimiento de Antonio Vargas Rivas. Nació en Adra, Almería. Familia de pescadores. Esta muy bien eso de homme libre, toujours tu chériras la mer! cuando eres poeta. A Antonio lo sacaron del colegio con ocho años para ponerlo a faenar. Iba descalzo y dejó el barco a los once años con los pies llagados de arena, agua y sal. Entró de aprendiz de panadero y acabó de oficial de manos enharinadas.

Nunca dejó de leer. Frecuentaba centros obreros y se llenaba los bolsillos con las colecciones de La Novela Ideal y La Novela Libre. En 1933 se afilia a las Juventudes Libertarias. Al año siguiente lo encarcelan con veinte compañeros más acusado de reunirse clandestinamente y de leer. En este país leer siempre ha sido visto con recelo.

Antonio Vargas es uno de los fundadores de la Federación Local de la CNT de Adra y uno de los primeros en salir a la calle para hacer frente a los golpistas en julio del 36. Más armados de valor que con rifles en condiciones detienen el primer golpe en Almería y pueblos de la Alpujarra granadina.

Durante el primer año y media de guerra, Antonio Vargas será concejal municipal y uno de los encargados de la colectivización de la pesca en Adra como secretario del Comité de la Industria Pesquera. Y recordando su infancia en la mar salada participa en la creación de una escuela para los hijos de los pescadores. Homme libre, toujours tu chériras l'école, debe pensar.

En 1938 fue movilizado con la infantería de marina en Cartagena. Cayó enfermo y tras un periplo de hospitales prestó servicios auxiliares hasta el final de la guerra, cuando escapó hacia Orán en un barco pesquero. El primer destino de acogida fue una Compañía de Trabajadores Extranjeros. Tras la ocupación nazi y ante la seguridad de entrar en las listas para la deportación que se estaban confeccionando, decidió entrar en la Legión Extranjera, lo justo para disimular y desertar al poco tiempo y pasar a la clandestinidad. La clandestinidad se acabó con una detención y encierro en el campo de concentración de Djelfa.

Djelfa fue liberado en noviembre del 42 por tropas aliadas y Antonio Vargas se enrola en el ejército británico para combatir al fascismo. Lo hará hasta el final de la II Guerra Mundial dando la cara en varios frentes.

Antonio Vargas Rivas se instaló en Londres trabajando en lo que iba saliendo y sin abandonar si militancia. En octubre de 1947, tras nueve años sin verse, se reencuentra en un abrazo que funde el tiempo con su compañera Carmen Valarino Sánchez y su hija mayor, Angelita. En sus brazos queda el vacío de su hija pequeña, Orquídea, muerta en Adra en 1943 antes de cumplir los siete años.

Secretario de Organización de la Asociación de Excombatientes Españoles Republicanos del Ejército Británico y editor del boletín anarquista España fuera de España (más que una cabecera un estado de ánimo) destinado a los trabajadores inmigrantes españoles del Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia y Holanda.

Jubilado en 1981 y gracias a la pensión del Estado británico se instala de nuevo en Adra y colabora en diversas publicaciones y restaña las llagas de la memoria ofreciendo su testimonio allí donde quiera ser escuchado. Un testimonio recogido en su libro Guerra, revolución y exilio de un anarcosindicalista. De un hombre libre, diría, que amaba sin más.

1 comentari:

  1. Hola. Acabo de encontrar tu blog. Me está resultando muy educativo y muy valiente, a la vez, dada la posverdad y la mentira que pulula como la mierda por todas partes. Te agradezco tus posts.

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