Cercar en aquest blog

dimecres, 18 d’octubre de 2017

Laureano Cerrada. 1902.


Hoy se conmemoran los 115 años del nacimiento de Laureano Cerrada Santos, empresario creativo, eso que hoy llamarían un emprendedor innovador. No, no hay canapés laudatorios en el Círculo de Economía. Laureano Cerrada, alcarreño, era un emprendedor libertario. Su gran empresa era derrocar la dictadura del general Franco. Tal como queda patente a primera hora de esta tarde, no lo consiguió. Y no sería por no intentarlo.

Laureano Cerrada era el empresario que financió el intento de atentar contra Franco con una avioneta. La idea era sobrevolarlo y echarle encima unas bombas mientras el genocida asiste a unas regatas en Donostia. Les salieron unos cazas cuando ya enfilaban el yate del dictador. El material explosivo desaprovechado quiso optimizarlo para bombardear en palacio veraniego de Aiete para despertar a Franco de la siesta y a España de la modorra. Ese día llovió y no hubo tutía de despegar.

Tuvo otra idea cojonuda, inundar España de moneda falsa y provocar el colapso económico. Él mismo hacía incursiones en coche repartiendo dinero falso a espuertas por municipios de todo el país.

Laureano Cerrada era un autodidacta. Dejó el hambre y los caciques de su MIedes de Artienza natal, en Guadalajara, para venirse a Barcelona. Había aprendido a leer y escribir leyendo y copiando las letras de los periódicos que pasaban por sus manos. Militante anarquista, Cerrada recibirá el encargo por parte de CNT, UGT y POUM de gestionar los ferrocarriles en Barcelona durante la guerra.

Muerta su mujer en 1938 y perdida la guerra es uno de los últimos en pasar a Francia. Lo hace cargado del dinero obtenido en su gestión de los ferrocarriles. No lo quiere para él. Antes de que pueda caer en manos de Franco prefiere entregarlo a los ferroviarios franceses.
Laureano Cerrada conoce los campos de internamientos franceses y tras ser detenido por los ocupantes alemanes lo destinan a un campo de trabajo. Cerrada falsifica su propia orden de liberación. Incorporado a la Resistencia, participa en asaltos a arsenales y cuarteles alemanes.

Entre sus muchas habilidades, es un gran organizador, está la de falsificador y aprovechará ese don para falsificar documentos que salvarán a miles de personas perseguidas. También lo aprovecha para falsificar moneda. A capazos. Considera que alguien debe correr con los gastos de la Revolución, que ya está bien de pagarla siempre con vidas en interminables plazos.

En abril del 45, aprovechando el caos que se vive en Italia, se acerca a Milano, se cuela en la fábrica donde el régimen franquista imprime los billetes de 100 y 500 pesetas y se lleva prestadas en usufructo las planchas de impresión. La idea es inundar España de moneda falsa. El primer transporte debe ir de Donostia a Valencia repartiendo dinero por los caminos. Los detienen en Zaragoza.

Laureano Cerrada logró construir un pequeño imperio financiero que incluía la posesión de hoteles, almacenes y empresas de transportes y artes gráficas, comprando con su dinero el Mas Tartás, masía a cinco quilómetros de la frontera con España que servía de base guerrillera para sus incursiones contra la dictadura.

Iba por libre y era un cachondo pionero del overbooking que falsificó y regaló entradas para una corrida de toros en Nimes que no pudo acoger al doble del público previsto, generándose tales altercados en la plaza que obligaron a suspender la corrida mientras Cerrada se partía la caja mientras asistía al espectáculo desde la terraza de un café. La CNT no le encontraba la gracia al espíritu que impulsaba las acciones de Cerrada y lo echó. Nunca les guardó rencor por ello. Total, no por ser expulsado de la CNT dejaba de ser anarquista.

Lo cierto es que Laureano Cerrada, que utilizaba el dinero para corromper voluntades que facilitasen su lucha contra el sistema (si el dinero corrompe que corrompa al propio sistema capitalista), tenía que transitar por caminos frecuentados por el hampa, lo que incluye mafiosos y policías untados, convirtiéndose en un tipo que sabía demasiado.

La policía acabó desmontando el tinglado de Cerrada, que empezó a acumular detenciones y penas en prisión. Nunca se rindió, colaboró en Defensa Interior en el empeño de derribar a Franco y así hasta ser detenido de nuevo por falsificación a los 67 años, pasando cuatro años en prisión. Al salir no cambiaría mucho sus rutinas.

El 18 de octubre de 1976, el día de su 74 cumpleaños, Laureano Cerrada acude a una cita en el café Europe, del cual es cliente habitual. Entra otro tipo que saluda sin disimular, habla brevemente con Cerrada y salen los dos a la calle. Dan unos pasos calle arriba y el tipo le dispara dos tiros a quemarropa. Laureano Cerrada trastabilla y cae muerto. El tipo en cuestión es identificado por algunos como Ramón Benichó, alias Leriles, ex de la CNT y confidente vinculado a la prostitución. La policía no se toma muchas molestias con él y huye al Canadá.

No quedan claros los motivos del asesinato de Laureano Cerrada, zanjado por las autoridades como ajuste de cuentas, si bien se vinculan a la posibilidad de que estuviera planeando escribir sus memorias a raíz de los encuentros con el periodista Eliseo Bayo, que estaba escribiendo su serie de artículos para Gaceta Ilustrada sobre los atentados contra Franco. Unas memorias que podrían dejar a muchos con el culo al aire. En fin, algunos falsifican billetes, otros falsifican la democracia. Si quieren saber más y mejor sobre Laureano Cerrada vayan a lis libros de Eliseo Bayo, Los atentados contra Franco, o al trabajo Laureano Cerrada, el empresario anarquista, escrito por César Galiano Royo y editado por la imprescindible Pepitas de Calabaza.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada