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dilluns, 22 de maig de 2017

Ezra Heywood. 1893.


El 22 de mayo de 1893 se moría, a los 63 años de edad y el cuerpo muy castigado, Ezra Heywood, nacido Ezra Hervey Hoar en el seno de una familia de fervientes y puritanos baptistas, que durante casi 30 años estaban viendo cumplidas sus oraciones de criar un hijo de gran inteligencia destinado a la iglesia. Inteligencia y supersticiones suelen ser incompatibles y en 1858 decide liberarse de dogmas y cadenas.

Puestos a romper cadenas y abrazarse al prójimo, Ezra Heywood forma parte activa del movimiento abolicionista y es nombrado agente de la Sociedad Antiesclavista de Massachusetts. En 1863 queda marcado por su encuentro con Josiah Warren, algo que solía suceder con todas aquellas personas que entablaban conocimiento con este brillante mecánico, músico y libertario empeñado en sacar adelante comunidades que sacaran lo mejor del ser humano, capaz de vivir en una sociedad libre basada en el apoyo mutuo sin tocar demasiado las narices a nadie.

Heywood organizó varios grupos de las Ligas por la Reforma Laboral Americana que fomentaban la autogestión de los trabajadores, convertidos en los propios dueños de sus vidas. Casado con Angela Fiducia Tilton, puso en marcha el periódico The Word. A Monthly Journal of Reform, que se convierte en bandera de la defensa de los derechos de la mujer, lo mismo al voto que al uso de su propio cuerpo como le venga en gana, que para eso es suyo.

En 1870 defiende el voto femenino en el libro Uncivil Liberty y en 1876 denuncia la esclavitud como argamasa del matrimonio, cargando contra Iglesia y Estado, instituciones que tan buen partido saben sacar de las servidumbres y los opiáceos, desde las páginas del libro Cupid's Yokes.

Su defensa del amor libre, métodos anticonceptivos, educación sexual y derecho al divorcio y el aborto lo pusieron en el punto de mira de autoridades eclesiásticas, que rezaban por ver arder su alma, y autoridades estatales, más partidarias del infierno en la Tierra.

Ezra Heywood cargó desde las páginas de The Word contra la Ley Comstock, inspirada por Anthony Comstock, orgullo de los puritanos de Nueva Inglaterra y en los altares del Foro Español de la Familia y Hazte Oír, cruzado contra el vicio nombrado inspector del Servicio Postal. Comstock impulsó una ley contra la obscenidad y la pornografía, dando tal consideración a la difusión de métodos anticonceptivos y a la educación sexual, cerrando periódicos y editoriales y llevando al fuego creaciones artísticas de vanguardia por inmoralidad manifiesta. La Ley prohibía mandar por correo todo material considerado indecente por las tropas de eunucos morales que lo encumbraron. Durante la I Guerra Mundial, los soldados norteamericanos fueron los únicos aliados que iban al frente sin condones. En 1972, William Baird tuvo que ir a juicio vía Ley Comstock por repartir condones en charlas sobre control de natalidad en la Universidad de Boston...

Heywood pagó caro su enfrentamiento con Comstock. Primero lo detuvo por organizar un congreso de la Liga por el Amor Libre en Boston, en 1877, y le cayeron dos años de cárcel y multa de 100 dólares por vender los libros Cupid's Yokes y Sexual Physiology.

En 1881 volvió a detenerlo por publicar dos poemas de Walt Whitman. Sufrió nuevas detenciones en 1883 y 1887 por expresar sus ideas en público. Heywood no escarmentaba y además le echaba humor al asunto, y dio publicidad en su diario a una jeringa de lavado vaginal, con fines anticonceptivos, a la que bautizó como 'jeringa Comstock'. Le cayeron dos años de trabajos forzados en la Penitenciaria Estatal de Charlestown. Tenía ya 60 años y su cuerpo no estaba para picar piedra. Al salir de prisión, enfermo y arruinado, acabó muriendo en menos de un año castigado por las leyes tan contrarias al amor.

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