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dijous, 14 de desembre de 2017

Pedro Álvarez. 1992.


La noche del 15 de diciembre de 1992, mañana se cumplen 25 años, el joven Pedro Álvarez, 20 años, familia humilde de La Verneda, empleado como reponedor en Carrefour, acompaña a su novia Yolanda, que seguro le desnuda con siete razones, hasta su casa en la avenida de Catalunya en L'Hospitalet. Llevan cuatro años juntos, se acercan las Navidades y el futuro parece algo tan real como los besos que se dan.

Cuando Pedro da media vuelta y enfila el camino de vuelta a casa de sus padres, un Opel Vectra blanco pasa a toda velocidad y casi se lleva por delante a Yolanda, que le suelta improperios. El conductor frena en seco, baja del vehículo, discute con la muchacha y la tira al suelo de un guantazo. Pedro vuelve a toda prisa sobre sus pasos para interceder, que ya bastantes hostias da un sueldo escaso. Discuten. El conductor iracundo ya viene caliente por un rifirrafe que acaba de tener con un guardia de seguridad del Hospital de Bellvitge. Y para desahogarse saca una pistola y le pega tres tiros a Pedro, uno en la cabeza. Pedro Álvarez ingresa cadáver en el hospital.

Todas las pruebas llevan a la detención de un tal José Manuel S.F. Resulta que el tal José Manuel S.F. es policía nacional, adscrito a la Brigada de Protección Ciudadana, y todas las pruebas (identificación por Yolanda, es propietario de un Opel Vectra blanco, las pruebas balísticas coinciden con las de las armas utilizadas por las fuerzas de seguridad del Estado) dejan de ser concluyentes. José Manuel S.F. es inmediatamente puesto en libertad y todo atisbo de investigación se va al garete. Desde medios policiales se insinúa que Pedro Álvarez igual andaba metido en asuntos de drogas y luego pasa lo que pasa.

La supuesta investigación, que lleva a cabo la propia policía nacional, obvia pruebas y se salta procedimientos. La titular del Juzgado de Instrucción numero 5 de L’Hospitalet, María José Magaldi, hermana de la actual fiscal jefe de Barcelona, Ana Magaldi, da carpetazo al asunto. María José Magaldi fue ascendida a la Audiencia Provincial de Barcelona, de la que fue presidente su cuñado Javier Béjar García.

Juan José Álvarez, el padre de Pedro, ha dedicado la tristeza de los años sin su hijo a pedir justicia y evitar que el caso caiga en el olvido. El calvario empezó la misma madrugada en que le comunicaban que Pedro estaba ingresado grave en Bellvitge. Nadie acompañó a la familia al hospital. Tuvieron que cruzar Barcelona en coche a toda angustia, incluso les cayó una multa por exceso de velocidad. Y desde entonces un topar continuo en el muro de las instituciones, ahí donde te lapidan a cantos de indeferencia.

El director de cine Pedro Costa intentó abordar el caso Pedro Álvarez en el programa de investigación Al filo de la ley que presentaba Rosa María Mateo en Antena 3, allá por el año 1993. El reportaje ya estaba hecho y a punto de emisión cuando una serie de llamadas obligaron a dejarlo en el congelador.

El caso, tras ser reabierto y vuelto a cerrar por la Audiencia en 2000, puede prescribir en cualquier momento. No prescribe en cambio la Plataforma Pedro Álvarez y su denuncia de la impunidad y los abusos de poder. En ese caminar, mañana, como cada año desde hace ya demasiado tiempo, a las 11 horas habrá flores en la sonrisa de Pedro y a las 20 horas un paseo a su lado por Barcelona.

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